martes, 21 de abril de 2020

Revelaciones en tiempos de pandemia




Por: Dolores Lucero Belgrano (Merlo – San Luis)

  Casi un mes de aislamiento social preventivo y obligatorio, ¿es mucho tiempo? ¿es poco tiempo? Según desde donde se lo mira parece un desafío, un castigo, una oportunidad o una gran responsabilidad. Los días han pasado y aquellos planteos de los primeros tiempos han mutado y las manifestaciones humanas frente a lo que pasa también. 
  Al principio el miedo y lo desestructurante de las medidas que se tomaron nos tenían pendientes del minuto a minuto de todo lo que nos pudiera dar información para no enfermarnos y no enfermar a otrxs. Luego parece que algunxs han logrado cierta seguridad respecto a los riesgos que corre su salud y retomaron su "actividad normal". Esxs pocxs, pero con mucha influencia y cierta cuota de poder no son quienes están reflexionando, en un momento tan difícil, respecto a la forma de relacionarnos y de construirnos como sociedad, son lxs que no van a dar, definitivamente, un salto cualitativo en su existencia y en el rol que tienen frente a lxs demás. 
  Lxs comunicadorxs tóxicos, poco creativos, nada empáticos y defensores de un modelo individualista y meritocrático, al que la pandemia ha puesto en evidencia como inviable, insisten en sembrar el odio y hacer de lo que hoy no es lo principal el tema del día. Desesperadxs pierden rating regando ese odio que sembraron, temerosos de que se extinga y ellxs con él.
  La comunicación tóxica esta nutrida por diferentes sectores de nuestra sociedad, además de lxs comunicadorxs anacrónicos está una parte de la dirigencia política que frente a esta pandemia a quedado obsoleta, sus opiniones, propuestas y poca acción es producto de su creencia de que la política es una herramienta de enriquecimiento económico de unxs pocxs y no una herramienta de transformación para igualar oportunidades. La discusión es mucho más profunda y requiere una sensibilidad de la cual carecen.
  También están los grupos concentrados de poder económico que no dudan en invertir para que el mensaje de odio tenga el mayor alcance posible, pero oponen gran resistencia al momento de hacer un aporte para garantizar la subsistencia de la mayoría o tan solo ganar menos por un tiempo.
  Estamos viviendo un momento de gran incertidumbre y sería bueno de que no tratemos de hacer futurología todo el tiempo porque si hay algo incierto hoy es el futuro. Eso no quita que en lugar de imaginarlo, tratemos de construirlo mejor. 
  La gran mayoría de nosotrxs tenemos la oportunidad de pensar profundamente nuestro presente que nos está dando la posibilidad de distinguir para poder seguir después cada unx y cómo colaborar para que otrxs sigan.
  La fortaleza de lxs argentinxs, plasmada en el Gobierno Nacional y en todxs lxs que trabajan para ayudarlo, nos está mostrando la posibilidad de afianzar un ser colectivo que no supone todxs iguales y pensando lo mismo, sino que supone  estar de acuerdo en las prioridades comunes a las mayorías. 
  Hoy podemos saber que violar la cuarentena pone en riesgo la salud de otrxs, pero también podemos saber que degradar el Ministerio de Salud, no construir e inaugurar hospitales públicos, recortar en presupuesto del Instituto Malbrán, no cuidar y generar fuentes de empleo, también. Y muchas cosas más nos han mostrado de la manera más cruda el presente que nos toca vivir. 
  Hoy nos damos cuenta de que la deuda externa indiscriminada no termina con la pobreza, no mejora nuestra calidad institucional y mucho menos nuestra economía. Tampoco nos facilita enfrentar una crisis y luego a sus consecuencias.
  Hemos podido, a partir de estar en casa, dimensionar que la violencia de género y el número de  femicidios en nuestro país es alarmante y espero que también sirva para tomar real conciencia, que todxs nos involucremos y fortalezcamos las políticas públicas tendientes a prevenirlo y a garantizar justicia.
  Hoy por fin estamos entendiendo que la escuela y el rol de lxs docentes es irremplazable, que debemos defender la educación pública y hacer todo esfuerzo para sostenerla.
  Hoy podemos entender lo importante de la capacitación y equipamiento de las Fuerzas Armadas porque están al servicio del pueblo con una clara visión democrática de sus funciones e integradas a un proyecto de Nación.
  Por momentos cuesta ver que tenemos una oportunidad en medio de una crisis.
  La angustia de que algo va a pasar y no se sabe qué es, no nos permite conocer ni evitar ese destino incierto, pero a partir de ella podemos pensar cómo queremos que nos encuentre.

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